¿Sabías qué…? El ser humano tiene 7 cuerpos energéticos

 

Nuestra esencia como ser humanos está conformada por siete cuerpos que nos permiten transitar y manifestarnos de diferentes maneras en el mundo, esto de acuerdo al punto de vista holístico. A estos cuerpos se les puede llamar la división de la naturaleza en <planos de expresión>.

El nivel de coherencia y de autorrealización en la misión de vida que cada uno de nosotros tenemos depende en gran parte de la congruencia y sincronía que exista entre estos planos. Es la conexión positiva entre lo que se piensa, lo que se siente y lo que se hace.

  • Cuerpo físico

El cuerpo más denso y el único que es palpable. Es el instrumento y el vehículo con el que como seres humanos exploramos el mundo a través de nuestros cinco sentidos y nos permite relacionarnos entre sí. Para que este se encuentre en un funcionamiento eficiente debemos hacer lo posible por mantenerlo saludable tal como cuidarlo con alimentación y ejercicio, y a su vez, tiene una relación unilateral con los otros cuerpos.

  • Cuerpo etéreo o vital

Probablemente lo has escuchado, pues se le conoce como el <aura>. Funciona a través de energía magnética por medio de la cual nos vemos atraídos o repelidos hacia la vibra y campo energético de otras personas. Es intermediario entre el cuerpo físico y el astral. Esta energía es vital ya que impacta directamente a todos los demás. El aura suele cargarse de malas energías y baja vibración lo que ensombrece nuestro campo energético por lo que es importante limpiarse para atraer cosas agradables. Estas limpiezas espirituales pueden realizarse mediante yoga, reiki, ho’oponopono (práctica espiritual que repite el mantra “lo siento, perdóname, te amo),

  • Cuerpo emocional o astral

Este cuerpo es superior a los anteriores. A través de él extraemos energías del plano físico y nos pone en contacto con nuestros deseos, sentimientos y emociones más reales y crudas por lo que representa el nexo entre el mundo exterior y la mente. Es realmente interesante porque habla también del mundo de los sueños, en donde nos reencontramos con nuestros verdaderos deseos y miedos, recreando nuestro sentir ante el pasado, presente y futuro. Se nutre de alimento emocional, está ligado directamente con qué tan altruista y evolucionada sea la persona ya que estas vibras se canalizan en el cuerpo astral, por medio de actividades humanistas que promuevan el amor y los valores humanos.

  • Cuerpo mental

Mediante este cuerpo somos capaces de interpretar lo que el cuerpo físico percibe por nuestros sentidos, sin embargo, puede verse fuertemente influenciado por lo que está en el cuerpo emocional, afectando nuestros pensamientos e intuiciones, creando así nuestra propia realidad de las cosas y situaciones. Podemos mantenerlo en calma por medio de terapia, métodos de relajación, reiki, meditación y ejercitando nuestros pensamientos para despejarlo de creencias negativas, este foco es de suma importancia ya que el cuerpo mental es nuestra capacidad creadora.

  • Cuerpo causal

Se le conoce como el cuerpo de la voluntad y la casa del Yo superior. Resalta la cualidad de la mente abstracta y entre más consciente de los deseos e ideas que viven en su inconsciente, mayor será el nivel de comprensión sobre nuestro propio mundo. Dice Arthur Powell “cuanto más se desarrolla el poder de razonar de manera abstracta, mayor efecto se ejerce sobre el propio mundo y más activo es en la propia esfera”. Alimentemos este cuerpo en el silencio de nuestra habitación conectando con nuestro corazón y exteriorizando los regalos de nuestro cuerpo causal a través de nuestra personalidad externa.

  • Cuerpo intuicional o buddhíco

Representa nuestra sabiduría interna, es el sentimiento de no saber por qué, pero en el fondo saber cuál es la mejor decisión. Es una percepción pura que no necesita la intervención de los sentidos palpables. Se dice que nos conecta a nuestra verdadera misión y propósito. Esto depende de los méritos del corazón, la santidad y la espiritualidad nos abren el sendero del corazón. La meditación espiritual fortalece la intuición y promueven nuestra paz interior.

Cuerpo espiritual o átmico

Es la culminación de la esencia del ser humano, el Yo Soy. Es energía de amor y un nivel muy alto de espiritualidad. Este cuerpo habla de la divinidad que está postrada en cada uno de nosotros.

El equilibrio en la conexión de estos cuerpos nos mantiene sanos y si bien, nuestra limitada percepción no alcanza a distinguir estas dimensiones atemporales estos conforman nuestro ser. Si requieres ponerte en acción o asesoría en alguna estancia emocional y de bienestar, no dudes en contactarnos, tenemos especialistas listos para ayudarte.

Somos seres divinos habitando en un cuerpo físico de tercera dimensión.

Que lo que pienso, lo que digo y lo que siento esté siempre en congruencia.

Arantxa Jalife